Con el propósito de rescatar experiencias internacionales sobre políticas de protección al consumidor para la construcción del Anteproyecto de ley, este 26 de julio, el Viceministerio de Defensa de los Derechos del Usuario y del Consumidor (VDDUC) y el Ministerio de Desarrollo Productivo y Economía Plural llevaron adelante un taller de Capacitación con la participación de representantes de entidades protectoras de usuarios y consumidores de El Salvador y el Programa de Asuntos Legales del Perú COMPAL.
Las políticas de protección al consumidor de acuerdo a la ponencia del Presidente de la Defensoría del Consumidor de la República de el Salvador, Armando Flores Alemán, se concentran en la defensa de la Salud y Seguridad ante malas prácticas que puedan incidir en ella. En ese sentido, la defensoría del consumidor establece rigurosos procedimientos de vigilancia en coordinación con las instituciones y con las 21 asociaciones civiles a través del Comité Nacional de Defensa del Consumidor. “para la verificación del proceso de calidad de los productos, existe la comisión nacional de alimentos que en primera instancia sostiene reuniones con empresarios sobre las condiciones de salubridad, luego se pasa a realizar análisis de laboratorio de los hallazgos para luego difundir los resultados y si corresponde asumir acciones sancionadoras” sostuvo Flores.
En el caso del Perú se tiene un gran avance en el tema de defensa del consumidor, ya que desde antes de la aprobación de la ley de protección al consumidor (11 de diciembre del 2000), se contaba con el Instituto Nacional de Defensa de la Competencia y de la Protección de la Propiedad Intelectual INDECOPI 1992, cuya entidad evidenció en las relaciones de consumo el factor de la competencia, como condición capaz de favorecer a usuarios y consumidores incidiendo en la baja en los precios de los productos. Es entonces que el INDECOPI fomenta en la economía peruana una cultura de leal y honesta competencia protegiendo los derechos de los consumidores y resguardando todas las formas de propiedad intelectual.
Si bien esa concepción de competencia puede ser beneficiosa para los consumidores, la historia boliviana refleja una connotación negativa del término. “Las anteriores directrices gubernamentales establecieron un modelo de sociedad competitiva cuando ésta era una sociedad colectiva. Ante ese modelo neoliberal (1985) que provocó carencia de servicios básicos, de ingresos y accesos, se rescata la cultura ancestral del ‘Vivir Bien’, que no es vivir mejor porque eso conlleva a que uno se declare competitivo y empiece a luchar generando desigualdades de oportunidades. ‘Vivir Bien’ es un proceso colectivo en el que todos estamos bien con nosotros y con la naturaleza”, afirmó el Director del Viceministerio, Nelson Guzmán.
De ese modo, el taller además de socializar diferentes procedimientos y mecanismos de protección y defensa de usuarios y consumidores, destacó la importancia de la integración institucional y sociedad civil, así también la participación directa de la población en defensa de sus derechos, el desarrollo de conciencia sobre la identidad nacional en el actual proceso de cambio, y la necesidad de implementar mecanismos que regulen el comercio informal, que se destaca por la gran cantidad de organizaciones gremiales.
“El proceso esta encaminado a desarrollar una economía plural comunitaria que permita hacer frente al sistema capitalista, por ello, nosotros planteamos una construcción colectiva de la ley de defensa de usuarios y consumidores que responda a las necesidades de todos”, sostuvo el Viceministro de Defensa de los Derechos del Usuario y del Consumidor, Fernando Fuentes.









